Biblioteca del S.XX a bloglibrary del S.XXI

Nos gustaría contar con tus ideas, sugerencias, opiniones...

¿Biblioteca del s.XX o bloglibrary?
¿Qué cambia? ¿Cuáles serían las nuevas normas?¿Qué posibilidades nos ofrece la Red?¿Qué inconvenientes?¿Sólo para un centro educativo concreto?...
En la BIBLIOTECA se adquiere cultura.


En el BLOGLIBRARY se construye una nueva cultura con la ayuda de los habitantes de la ALDEA GLOBAL


AUTORRETRATO LECTOR

Hoy, nos mete un gol por la escuadra, Jose Carlos, ese pedazo de artista en el arte de Soñar cuentos.
Una esperanza para los que ahora no leen.
No se preocupen. Es que no se han cruzado, todavía, con un soñador de cuentos 
Sepan, espectadores del partido de 1Gol por la educación,  ¡que  leerán y les gustará leer!

José Carlos Román.

MI AUTORRETRATO LECTOR:

            No puedo evitarlo, me atrae inexplicablemente ese agradable y envolvente olor de las librerías, ese especial olor a libros nuevos... a  libros que esconden historias guardadas que desean que alguien las descubra... a libros que nos llaman y nos invitan a soñar. Y es que soy un soñador de historias, de las mías propias, pero sobre todo de las inventadas por otros.
            He de reconocer que mi afición por la lectura no viene de tan pequeño, pues no era un valor especialmente cultivado en mi casa. Fue ya de joven, sobre todo al entrar en la escuela de Magisterio, cuando descubrí el placer que proporcionaba tener un libro entre las manos y cómo en un solo instante podías viajar y transportarte a mundos lejanos, reales o imaginarios. Y si hay un libro de aquella época que me marcó fueNo digas que fue un sueño” de Terenci Moix. Todavía, al recordarlo, cierro los ojos y me imagino junto a Cleopatra y Marco Antonio contemplando el bello y misterioso Egipto desde la terraza de su majestuoso palacio.
            Y llega la edad adulta y mi incursión en el mundo de la docencia como maestro de educación infantil y entonces descubro el mundo de la literatura infantil y juvenil.. ¡y que gran descubrimiento! Todos sabemos la importancia de la lectura de cuentos en esta etapa educativa, pero ojo, no de cualquier cuento. Actualmente hay una selección de álbumes ilustrados que son de una exquisita calidad, tanto por su contenido, como por su formato.
            Compartir unos de estos hermosos libros con mi alumnado me hace volver a ser niño, pues a través de la ilusión que trasmiten sus ojos mientras les leo cuentos como Nadarín” (Leo Leonni), “El gran viaje” (Anna Castagnoli) o “Inés Azul” (Pablo Albo), vivo una segunda niñez.
            No hay nada que me proporcione más placer que ese momento de silencio absoluto y expectación que se crea con la lectura del cuento. Esas caritas con los ojos abiertos de par en par, esas bocas abiertas cuando al protagonista le acecha un peligro, esas caras tapadas con las manos cuando aparece el terrible monstruo... pero lo mejor es siempre el final... cuando acabando de  terminar el cuento se escucha siempre... “¡otra veeeeez maestro!... y volvemos a contarlo.

Leticia, nuestra ya maestra de Infantil de la Universidad de Alicante, la que canta los cuentos en lugar de contarlos...nos consiguió más autorretratos lectores que ven la luz apoyando el Gol de España ...¡por la educación!
Hoy le toca a una profesora de Universidad:  la profe de plástica, Mª Amparo Alonso Sanz.  

En los días de invierno, en casa, en Alicante, mi madre acudía a su amplia cama de frías sábanas después de cenar, mi padre aun tardaba un rato en acostarse y yo aprovechaba ese tiempo para acurrucarme a leer con ella. Leía unos cuentos finitios llenos de dibujos, cuentos que editaban en valenciano y castellano al mismo tiempo y que siempre me sacaban una sonrisa antes de conciliar el sueño. El final de la historia siempre era igual "conte contat conte acabat i el que no...", entonces se me cerraban los párpados y papá me llevaba en brazos a mi cama, dulcemente, volando por el pasillo.
Pasaron años de sequía, años de olvido, en blanco, sin letras, sin dibujos. Mi amigo Jorquera encontraría el modo de sumergirme de nuevo en la lectura en mi adolescencia, sorprendiéndome con libros de aventuras y cuentos, regalos que llegaban por correo llenos de misterio.
Nunca ilustré historias, solo en sueños, siempre pinté y dibujé, antes que leer y escribir desde luego, y en ocasiones se combinaron visualmente bajo mi lápiz poema e imagen en forma de caligramas, pero nunca dejé de pensar en cuentos.
Creo que lo importante del cuento, de la lectura y de la imagen es su capacidad de evocar, de trasladar, de hacer viajar a la mente a lugares recónditos.

Doña Díriga os recomienda leer este artículo que le ha encontrado en la Red a esta profesora

A la atención de Doña Díriga:
Atendiendo a su petición es para mí un placer colaborar en esta causa. Espero que sea lo que usted me pedía. 
Un abrazo,

AUTORRETRATO LECTOR 
Nací en un pueblo del interior de Gran Canaria, donde los inviernos eran muy largos, fríos y lluviosos y justo al lado de una escuela rural. 
Estos dos elementos son los que configuran mi hábito lector y mi vocación por la enseñanza. El primero, porque obligaba a organizar el tiempo de ocio dentro del hogar, en torno a la familia, los libros, la lectura; el segundo, porque desde los tres años me llevaba la maestra a la escuela y me entretenía con libros de pocas imágenes y muchas letras, amarillentos ellos y muy usados que desprendían  un olor que, en ocasiones, aún recuerdo.
Aprendí a leer muy tempranamente (4 años), con mis padres y con el periódico de la tarde que cada día traían a casa. Es otro olor que permanence intacto en mi memoria. Fueron ellos, por tanto, mis primeros modelos lectores.
Siempre he sido muy curiosa y soñadora. Siento una necesidad voraz de estar documentada y de recrear mi imaginación. 
De mi infancia, recuerdo aquellos libros fantásticos, llenos de color, fantasía, magia e ilusión que alimentaban esta curiosidad y que me abrían una ventana a un mundo de sueños. A través de ellos, desarrollé mi imaginación y mi creatividad y crecían mis ansias de aprender.
Mis padres me inculcaron el sentido de la responsabilidad, del esfuerzo, del trabajo bien hecho; me enseñaron a respetar, a compartir y a solidarizarme con los más débiles. Mis profesores desarrollaron en mí la conciencia social y ciudadana. A través de ellos y de los libros realicé mis primeros viajes, encontré respuestas a muchos interrogantes, descubrí realidades que desconocía, amplié mis conocimientos académicos y me formé como profesional.
La educación me brindó la adquisición de un nuevo idioma que amplía mi horizonte cultural, social y de conocimiento y abre mis perspectivas de comunicación y formación.
Gracias a la educación y a la generosidad de las personas que me han acompañado en el proceso, hoy siento un placer enorme en mi función docente y en mi afición por la lectura.


¿Os acordáis de la librera que nos regaló su autorretrato lector? 
Sí, Isabel, la de la Librería Cultura de Las Rozas.
Hoy, nos ayuda a entender, en primera persona, como ha cambiado la educación en España y como la educación que se adquiere en los libros cambia la vida. 
Ahora esta jubilada y decidió que era el tiempo de acudir  a la Universidad.
Un día, empezó a escribir en un papel esto que ahora comparte y lo dejó en el fondo de un cajón...
Doña Díriga ...no se si te servirá para algo pero lo quería compartir contigo...¿me das permiso para publicarlo en el blog?...nada me podría gustar más que compartirlo. 
Aquí esta una reflexión que ayuda a entender que existe ilusión en el futuro y compromiso con el cambio, ahora.
SUEÑOS Y EXPERIENCIAS DE UNA UNIVERSITARIA TARDIA
Capítulo 150 pesetas y unos calcetines

A falta de 3 meses para la Navidad de mi 14 cumpleaños (sí, era el 25 de diciembre, siempre he sido muy ahorradora en celebraciones), mi familia me sorprendió con una noticia de lo más inesperada: ¡Empezar a trabajar como auxiliar administrativa en una empresa siderúrgica!

-No puedo-les dije muy convencida.-Yo quiero ir a la Universidad. Si hasta me han dado una beca por mis buenas notas.
Se quedaron mirándome tan serios que me asusté. Recé porque estuvieran de broma, pero no. Mi padre estaba enfermo, las circunstancias eran las que eran y por primera vez, la vida me cerró una puerta en las narices.
Pasé unos días muy triste, intentando aplacar el espíritu rebelde que se revolvía en mi tripa contra mi “destino”. No podía con él, así que tomé una decisión. Si bien no podría estudiar, al menos trabajaría con lo que más me gustaba en el mundo: los libros.

Todos los días buscaba como loca en las demandas laborales el nombre de alguna editorial o una librería. ¿Cuánto tiempo creéis que se tarda en encontrar una aguja en un pajar? ¿Toda la vida? No si se busca con pasión. Yo encontré la mía en tan sólo 15 días:
Ediciones Omega: se requiere administrativa.

¡No podía creerlo! Mis ojos se iluminaron al ver ese anuncio de tal forma que el faro de Alejandría habría parecido una cerilla a mi lado.

No lo pensé ni un minuto y eché a correr por toda Barcelona hasta llegar a la editorial, en la calle Casanova 220. Quería ese trabajo, así que me lancé y solicité una entrevista directamente con el dueño: El Sr. Paricio. Tras unas cuantas preguntas sobre mi formación, experiencia, etc, me ofreció un sueldo de 450 pts, que en el año 1956 no estaba nada mal, pero ¡desgracia para mi! Eran 50 pts menos de lo que ganaba en la aburrida siderurgia y, obviamente, mi padre no iba a consentir el cambio.
Sugerí, rogué, imploré, supliqué al Sr. Paricio que me proporcionara la manera de ganarme las 50 pts de diferencia, haciendo más horas, trabajando los domingos, limpiando la oficina, llevándole los trajes a la tintorería... Lo que fuera, pero que me permitieran en casa cambiar de trabajo. Se quedó pensativo unos minutos en los que perdí la esperanza. Y le convencí.
25 años más tarde, en México, en una reunión a la que acudí ya como directora de una editorial, volví a encontrarme con el Sr. Paricio. Me contó que había visto tanto deseo en mi petición que casi estuvo convencido, pero que cuando vio que aún llevaba calcetines, terminó por decidirse.
Y así fue como la vida me abrió por primera vez una ventana, desde la que tenía una vista tan alucinante que me daban ganas de vivir. Los cuatro años que trabajé en Omega fueron para mí una aventura maravillosa, llena de historias apasionantes, como mi primer amor, tan importante que mantuve durante quince años...platónicamente, claro. Pero ya os las iré contando.
CAPITULO 2:      El tiovivo de Lara.

La editorial estaba a dos calles del Hospital Clínico donde ingresaban a mi padre a menudo, pero al menos podía visitarle todos los días al salir de la oficina. Allí conocí a Lara, la mejor enfermera-jefe que un paciente y sus familiares pudieran soñar. Nos hicimos amigas enseguida, me ayudaba a cuidar a mi padre y yo a ella a otros enfermos, y me dejaba colarme en el mirador elevado del quirófano para asistir a las operaciones que realizaban los cirujanos, como una estudiante de medicina más. Pero esto no era lo mejor.

 Solía hacer coincidir el final de su turno con mi salida y cogíamos un tranvía circular que daba la vuelta a Barcelona desde el puerto hasta los pies del Tibidabo. Era como un tiovivo gigante. Cuando teníamos tiempo, sábados y domingos, me invitaba a un café con leche  y un San Jorge, un pastel de nata y chocolate que me sabía a risas y confidencias. Luego subíamos al tranvía y dábamos varias vueltas a Barcelona hablando de miles de cosas.

Al escribirle a Isabel y contarle que había salido a la Red su boceto de no se sabe qué...Ha contestado esto
Querida doña Díriga, ¡qué ilusión tener noticias tuyas de nuevo! 
El próximo miércoles 30 ¡¡¡ME GRADUO!!! qué risa me da... pero también que emoción... 
Hace un tiempo Oscar, mi hijo, me regaló una serie de textos cortos, para mí bellísimos, no sé si será pasión de madre y entre ellos hay uno directamente relacionado con la librería que como es cortito, te lo voy a transcribir para conocer tu opinión.
"Le hablas de un libro a una señora muy mayor y arrugadita, y a medida que tus labios van desenrrollando esa historia que a tí te parece maravillosa, ves como sus ojos se iluminan y ese pliegue que es su boca se expande y toda su cara es ya una gran arruga que resplandece y entonces empiezas a contar más y más historias, empiezas a desvelar los misterios fascinantes de todos los libros que conoces para que esa luz no se apague, para que esos ojos diminutos que beben tus palabras sigan mirándote y al final su mano se aferra a tu brazo para acercarte a esa boca que susurra "dime como te llamas..." y se lo dices y se lleva todos los libros que le caben en el carrito y promete volver a por más historias y la miras irse tan contenta, con todas las historias de amor que como promesas le has regalado"

Esta tarde voy con unos amigos a la Residencia de Estudiantes para celebrar el centenario de esa maravillosa institución con un concierto coral y luego una cena.
Imagino que conoces el lugar donde Juan Ramón Jiménez plantó un jardín de adelfas, romero, tomillo... y donde vivieron García Lorca, Buñuel, Dalí... en la calle Pinar. Me he sorprendido esta semana de tantas personas que desconocen este lugar mítico ya, hoy voy a enseñárselo a una escritora, directora de doblaje y su marido. No sé si recibís ahí el País dominical, pero el domingo pasado día 20 dedicaron un capítulo a la Residencia. Si no lo has leído te lo recomiendo, supongo que en la página web del País lo encontrarás.
Acabo de enviar los datos de tu blog a una gran amiga argentina, profesora en la Sun Valley University de Chicago, aunque ahora da clases de literatura iberoamericana a estudiantes de USA .Es una maravillosa maestra creativa en el mundo de los niños. Hace años trabajó conmigo en la ya desaparecida librería El Brocense y también colaboró en Cultura en algunos días de Andersen. Es todo un personaje interesante, te hablaré de ella cuando nos veamos, se llama Zulema Moret.

Hay otro tema que me gustaría hablar contigo. ¿tratais la violencia de género en las clases? tengo un libro cortito, de prosa poética escrito por una educadora social, Mada Alderete que se llama "LA CASA DE LA LLAVE" que me ha impactado. Otro asunto para hablar despacio cuando vengas ¿Cuándo será?
Mientras recibe un gran abrazo, Isabel
Esto es EMOCIÓN 2.0 y nueva cultura emergente ¿no? De nuestras charlas "cara a cara" a compartirlas en la Aldea Global.
¿Aisla Internet?¿fomenta valores? ¿establece relaciones personales?

Ahora, estos AUTORRETRATOS se van a ir llenando de testimonios de lectores que apoyan la Campaña de 1 GOL por la EDUCACIÓN trasmitiendo la emoción y el placer de aprender  a leer para que aquellos que no pueden ir  a la escuela lo consigan.


Ayer el partido puso las emociones a flor de piel para los españoles. Hoy es el día de después de...Es fin de semana y ¿qué mejor momento para agradecer a Fabiola este maravilla de autorretrato lector: leer en la vida? En la tribu, tenemos que compartir el saber apreciar el esfuerzo sin recompensa material, ni estrellitas, ni regalos sino por el placer de aprender  a leer: en los libros y en la vida.

Gracias Fabiola por haber confiado a  tu hijo a nuestro centro y por compartir tu tiempo y tus abejas, y tu saber cuidar un huerto con todos nosotros.


Buenos días Doña Díriga:

Creo recordar que lo que quieres saber es: qué o quiénes me han inspirado en mi vida.
Esta pregunta me ruboriza, supongo que aparece en mí la timidez de mi niñez y el sentir que yo no me considero nada especial.

Mis primeros y más duraderos maestros han sido mis padres.
Mi padre me enseñó a leer y a escribir, a trabajar, me transmitió su pasión por la naturaleza y a no tener miedo de las abejas.
Mi madre, con once hijos, nunca tuvo tiempo de no hacer nada, ni de estar deprimida. Aprendí esto de ella. También aprendí a tener compasión por los animales y por extensión de las personas. Me enseñó a cocinar, coser, limpiar, reparar, reciclar, preservar... Si, todas esas tareas que supuestamente una mujer que va a la universidad no va a necesitar... Pues bien, todas ellas han sido valiosísimas en mi vida; la han enriquecido, han sacado mi aspecto creativo y han ayudado a que hiciera hogares en todos los sitios que he vivido.

Los primeros años de mi infancia fui a un colegio de monjas y aprendí de ellas el gusto por la justicia. No porque ellas lo practicaran, sino por lo opuesto. En el colegio público, al que acudí después, hubo varios maestros de ciencias que hicieron mella en mi sobre todo porque eran mas justos y pasionales en sus relatos.

El bachiller lo cursé en la Universidad Laboral de Cáceres. Cuando pienso en esos años, los pensamientos se aglomeran en mi cabeza sin orden. Era tanta la presión académica y social que encontré aquel ambiente hostil para mi formación académica y ciudadana. Sin embargo, hubo un maestro que incrementó mi gusto por la vida y fue el profesor de Biología. Su tristeza me producía tanta compasión que estudiaba con esmero su asignatura con la esperanza de que ello lo levantara el ánimo. No creo que lo consiguiera.

Madrid abrió puertas culturales y me enfrentó a situaciones políticas, económicas y sociales nuevas que ayudaron a mi formación. Algunos de mis profesores de biología, a pesar de no ser muy elocuentes oradores, supieron transmitir la importancia de cuidar y manejar sosteniblemente nuestro planeta. Esta lección la he practicado desde entonces.

Viví
en Nicaragua cinco años y sus gentes, paisajes y situaciones fueron una escuela de aprendizaje constante. Cierro los ojos y vienen a mi memoria un sinfín de imágenes. El anciano campesino que te da su compañía y protección ya que es lo único que tiene; el entusiasmo de las mujeres sembrando árboles para reforestar la selva explotada por las empresas capitalistas; la tranquilidad y la atenta mirada de los niños en la clase, no sé si por interés de lo que les cuento o como indicativo de la falta de proteínas en su dieta; las interminables colas; la falta de valor de la moneda, la belleza de la selva virgen.. Discusiones políticas, reflexiones, mi juventud...

Gran Bretaña también ha sido una gran maestra. Aprender un nuevo idioma trae consigo muchas cosas, alegres y tristes: la impotencia de no poder expresarte y la alegría de cuando te entienden, el sentido del ridículo y el sobreponerse a él; la falta de respeto por unos y la consideración de otros, la discriminación injustificada y la confianza absoluta no esperada; nuevas culturas y la reconsideración y análisis de la propia...

En fin, Doña Díriga, creo que en este hacerse día a día, contribuye todo. Incluso tú. Recuerdo mi primer día en la huerta del cole, limpiando lo que entonces era un lugar semiabandonado y sucio. Te acercaste con tus niños. Vi, oí y sentí como te dirigías a ellos y pensé, que suerte tienen estos niños y que suerte he tenido yo de conocer a alguien que esta contribuyendo a que estos niños sean un día adultos felices.

Con cariño y mucho respeto,

Fabiola

Hoy le toca el turno a una persona que conoceremos ¡la semana próxima! Rosa Navarro.
Viene a nuestro Instituto y al Instituto Cervantes.
Muy amablemente nos ha escrito su autorretrato lector para poder irla conociendo.
Nací en Figueras (Gerona), en 1947. 
Soy catedrática de Literatura española de la Universidad de Barcelona, en donde doy clase desde el año 1969. He escrito muchos libros y artículos sobre obras literarias españolas de los siglos XVI y XVII.
         A comienzos de este siglo un día me di cuenta de que el último párrafo del prólogo de La vida de Lazarillo de Tormes era ya el comienzo del relato de Lázaro porque en él no hablaba el escritor a sus lectores, sino el personaje, Lázaro, a la persona a quien se dirigía, a “Vuestra Merced”. Eso me llevó a iniciar una larga investigación que me ha permitido darme cuenta de quién es el autor de la obra: un escritor de Cuenca, de origen judío y entusiasta divulgador del pensamiento de Erasmo, que fue el secretario  de cartas latinas del Emperador: Alfonso de Valdés. Y sigo inmersa en esta apasionante investigación descubriendo día a día nuevos datos, aunque no he avanzado de la misma forma en la aceptación académica de las pruebas que aporto.
         Pero además en 2005, al celebrarse el centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, hice una adaptación de la genial obra de Cervantes para los niños. Tuvo tanto éxito –se ha traducido hasta al coreano– que me animé a seguir ese camino y a poner al alcance de todos –niños y estudiantes– las maravillosas obras clásicas de nuestra literatura: el Cid, el Lazarillo, Tirante el Blanco, La gitanilla y La española inglesa de Cervantes, las Leyendas de Bécquer, Platero y yo de Juan Ramón Jiménez…, e incluso dos obras fundamentales de la literatura universal como son La Odisea y La Eneida. Esa es ahora mi segunda vida: la de abrir las páginas de esas espléndidas obras, divertidas, apasionantes, a los niños, para que ellos puedan ver esos tesoros que durante siglos han ido escribiendo para todos nosotros nuestros mejores escritores.
         Este año, 2010, como celebramos el centenario del nacimiento del gran poeta de Orihuela Miguel Hernández, he escrito una breve historia de su vida y poesía para que los niños puedan oír algunos de sus hermosos versos y conocer esa historia de una voluntad sin desmayo. Miguel sólo logró ser el gran poeta que fue luchando sin desmayo para aprender, para lograr sacar de sí los mejores versos, para seguir viendo un rayo de luz cuando las sombras le rodeaban.

         Y lo que más me gusta es contarle a los niños todo lo que he escrito para ellos y hablarles de esas historias bellísimas que son las grandes creaciones de nuestros clásicos.

Ya os comenté que doña Díriga va creando los registros del personaje gracias a buenas compañías que va encontrando en el camino. Pone cara a Conchita por sus presentaciones arriesgadas de blogmaníacos pero le pone calidez por la ilusión que devuelve a cada propuesta que lanza a la Red.
Conchita ¿es única?
No y esperemos que muchas veces no. Es esa maestra que todos queremos tener cuando llegamos a clase "obligatoria", cada día, pero también es esa maestra y ese maestro que todos tenemos dentro si buscamos lo sencillo, la razón de nuestro día a día. 
Sus palabras son un placer que compartimos en esta Semana del libro tan especial que nos ha regalado la NUBE VOLCÁNICA.


Conchita López

Soy una voraz lectora porque mi padre me contó muchos cuentos cuando era pequeña.

        El pobre se dormía siempre antes de acabar y yo le daba codazos para que siguiera: yo era incansable y él era un hombre cansado...
Aún así,  tenía una imaginación desbordante y la ilusión de un niño. Nunca me contó los cuentos al uso (Caperucita, Blancanieves...), los inventaba sobre la marcha, y sobre todo, los contaba "con ganas".  También me llevaba al cine todos los domingos y ahí yo recibía otro tipo de cuentos, y seguía dándole codazos para que me explicara lo que decían los actores cuando no lo entendía.

         Esa pasión por comprender historias me ha quedado para siempre, si bien ahora no me gusta oírlas; nadie puede sustituir a mi padre. Pero...los libros y el cine siguen nutriendo mi imaginación y dando alas ¡y qué alas! a mi rutinaria vida, que en modo alguno lo es en cuanto me puedo escapar cuando quiera a otros mundos, cuando no me gusta el que habito.

        He leído mucho y muy diverso, pero casi siempre Literatura. Después de muchos años de lectora, he llegado a la conclusión de que la historia que me cuenten es lo de menos, lo que me interesa es cómo me la cuentan. Por eso, Cortázar es mi escritor favorito. Es capaz de explicarte cómo subir una escalera como si fuera un tratado de arquitectura, ingeniería y tomadura de pelo a la vez. Me gusta que me sorprendan, no tener ni idea de lo que va a pasar y cuando eso sucede con un libro, experimento una sensación de lo más placentera.

        Es ese placer el que yo quiero transmitir a mis alumnos.
Siempre les digo que leer es lo mejor que pueden hacer en su vida, que no pueden dejar de leer tal o cual libro, por si cuando salen a la calle los pilla un autobús y ya no pueden hacerlo (cara de pasmados).

      Siguiendo la normativa vigente, leo a mis alumnos 30 minutos TODOS LOS DÍAS. No os extrañará oírme decir que es uno de los mejores momentos de la jornada.
Disfruto viendo sus caras atentas, sus anticipaciones, sus ¡ohhhh! cuando acaba el tiempo, su evaluación final del producto y sus argumentos al respecto. Muy a menudo, cuando acabo un libro les proyecto la pelicula que se ha hecho sobre él: Charlie y la fábrica de chocolate, Las brujas, Matilda, El niño con el pijama de rayas, El pequeño vampiro... Comparar estos dos formatos, es muy enriquecedor (en realidad, lo que hago es seguir la técnica de mi padre: cuentos, cine, ¿os acordáis?).

        Gasto casi toda la asignación del aula en libros y creo que el descubrimiento de la LIJ y los cursos que he hecho sobre ella, han cambiado mi forma de relacionarme con los alumnos. Yo diría que nos ha dado "complicidad". Ellos saben que a mí me gustan los mismos libros que a ellos, que me los compro para mi biblioteca personal (concepto muy interesante que les presento por primera vez en quinto de primaria y cuyo proyecto dura los dos años que los tengo conmigo), que he leído todos los que tengo en la biblioteca de aula. Eso les impone respeto, lo valoran y hacen un esfuerzo por merecer tal atención.

      Un consejo, si se me permite: los libros infantiles y juveniles deben tener humor, es fundamental. Si queremos atraer lectores, la risa ayuda mucho. El miedo también es un factor muy atrayente para ellos; leámosle algo misterioso bajando las luces de la clase y el éxito está asegurado.

      Pero, quizá, el factor imprescindible para obtener buenos lectores es algo tan simple como que nosotros lo seamos. Como dijo Savater en una conferencia en Orihuela a la que asistí hace algún tiempo " a los maestros se les supone el amor a la lectura, como a los soldados el valor".
Quiero suponer que esto es así en la mayoría de los casos.

Escrito a petición de Doña Díriga, con la que comparto a Federico y a alguna de nuestras otras "madres".

Seguimos con las letras, que no cenizas, que desprende y deposita nuestra Nube Volcánica.
Como ya os comenté, el personaje de  Doña Díriga ha ido creando registros diferentes gracias a las buenas virtudes de quienes se fue encontrando en su sendero de palabras.
Hoy, le toca el turno a  Isabel, de Cultura. 
Así es como siempre la hemos conocido.
Los grandes almacenes venden en campañas de marketing y con targets a cumplir para el día de hoy, para la semana que viene para la camaña de...
Las nuevas librerías, pensadas como tiendas de libros, crecen al crecer el pueblo...
Isabel, tu librera de siempre, no vende así. 
Tú llegabas a un local muy pequeñito y siempre encontrabas un ratito de charla: hemos compartido el camino de nuestros hijos, de nuestro papel de mujeres, del colegio, de qué novedades tienes en letra mayúscula para los enanos, ahora que me recomiendas que estoy con bajón de moral, quiero una novela que me sorprenda...
A veces, entrabas y te decía simplemente:
- léete la última de Almudena Grandes que te encantará. 
Los maestros nunca estamos solos en la Tribu... ¿hubieran sido lectores nuestros alumnos sin sus recomendaciones cuando enviábamos a las familias y les decíamos ...- pregunta a Isabel que ella te aconsejará?
Podéis preguntar por ella a su hijo Oscar, le sigue en la nueva aventura de aconsejar y vender libros en el SXXI porque ella, ahora, sólo aparece de vez en cuando...se ha dado el inmenso placer de volver a la Universidad y "delegar" en la siguiente generación.
Si quieres visitarla
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Reflexiones de Una Librera. LIBRERIA CULTURA. Las Rozas de MadridRecuerda dar a la opción de pantalla completa para leer con nitidez el texto 


Lo que os dije. ¡¡¡Mirad que me han escrito al correo!!!!!
Me encantó lo de la librera Isabel!, ¡qué bien escribe!, me he apuntado todos los libros que dice, porque no los he leido, pero sólo por cómo habla dan ganas de leerlos, se nota que ama su oficio y que lo hace muy, muy bien. Qué suerte tener una librería así cerca para quienes la tengan.
Y para que comprebéis , por vosotros mismos, su compromiso real y vital con la animación a la lectura ...mirad su participación en la LA NOCHE DE LOS LIBROS, en el municipio en el que ha vivido y trabajado en los útimos 20 años.

 Me considero dibujante más que ilustrador. Dibujante que escribe, más bien...Cuando un garabato promete personaje, se me queda rondando en la cabeza...
Recuerda pinchar en la imagen y aplicar la lupa para leer el texto completo
Nos pusimos en contacto con Gustavo Roldán, tras nuestra aventura de ser sus críticos de su nueva obra que todavía no esta terminada y...le pedimos que nos contara, en un folio, algo sobre él mismo. Enseguida nos envió esto que había publicado en una estupenda revista CLIJ (CUADERNOS DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL)


Wordle: Nuev volcánica

Nuestra nube no va a expulsar cenizas sino letras....
Comenzamos con la A de AUTORRETRATO
Autorretrato s. m. Retrato de una persona hecho por ella misma.

Doña Díriga es un personaje y se nutre de autores, ilustradores, bibliotecas, librerías, películas, libros, canciones, poemas,paisajes, olores, sabores...
Comenzamos con las etiquetas de autorretratos de aquellos que ayudan a crecer al personaje.