En este blog podemos encontrar esta información que seguro que les encanta a nuestros estudiantes de gallego
Samaín: la expansión de una fiesta y la leyenda de la calabaza.
* Octubre 27, 2009 12:00
Luego de algunos post sobre el Samaín (Samhain, en gaélico) , surge una pregunta necesaria: si la fiesta era celta, como llega a América? Bueno, la explicación es bastante sencilla: a través de los barcos. A medida que se iban colonizando pueblos y países, los colonizadores llevaban también todo su bagaje cultural , las creencias religiosas, la lengua y las fiestas, y el año nuevo celta estaba entre ellas.
Hacia el norte de América partieron mayoritariamente de Europa, entre ellos destacaron de Galicia (España), Irlanda, y distintas zonas de Gran Bretaña. En esa época, los habitantes de estos lugares traían consigo la tradición de este Año Nuevo (aunque no le llamaban así) que para ellos era el tiempo en que se iniciaba el cambio de estación, de la cosecha y los misterios entre la vida y la muerte, algo muy arraigado en sus tierras.
En este punto vamos a destacar varias cosas que, con sus variantes ya civilizadas, llegaron hasta nuestros días.
Hace 3000 años, entre los pueblos celtas no se cultivaban calabazas…la especie ni siquiera existía. Entónces se preguntarán de donde viene esta costumbre? Según la tradición, el 31 de octubre se exponían las cabezas (o las calaveras) de los enemigos derrotados en las puertas de las casas para alejar a los malos espíritus. Cuando los pueblos dejaron de ser bárbaros se reemplazó por un gran nabo que se cultivaba especialmente, se lo ahuecaba, se le calaban ojos y boca, y se ponía dentro un facho encendido…de allí, a la americana calabaza, solo hay un paso.
También hay que volver a destacar que los celtas creían que esa noche la ventana que separaba al mundo de los vivos y el de los muertos desaparecía, por lo tanto, en la víspera de Samaín las almas de los muertos regresaban para visitar los hogares terrenales. Para mantener a estos espíritus contentos y alejar el mal, los celtas dejaban comida y dulces fuera de los hogares …una tradición milenaria que se convirtió en lo que hoy hacen los niños americanos en Halloween: ir de casa en casa pidiendo dulces.